Revolver de Ojos Amarillos

sábado, 3 de enero de 2009 | |





*Revolver de ojos amarillos
JM. Servín
Almadía
Javier Moro


JM. Servín (México DF, 1962) es un autor que ha sorprendido por el fiero realismo con el que recrea las contradicciones caóticas, a la que los residentes de esta megaurbe nos enfrentamos diariamente. La certeza de que nuestro destino es el aburrimiento, la desidia, la muerte en vida, son los sentimientos que ondean a lo largo de estos cuentos, escritos con la seguridad de que nuestras pequeñas vidas solo sirven como pretexto perfecto para cuentos de tinte surrealista, caótica, kafkiano.

Cuentos en donde el realismo solo es el pretexto para dar pie a una tensión dramática concentrada, que nos llevará del miedo a la fatiga, del asombro a la locura reinante en una urbe, que como la ciudad de México engendra sus propios monstruos y sus propias leyendas.

La prosa de Servín retrata de manera irónica, las pequeñas y amargas vicisitudes a las que se enfrentan los habitantes de un territorio, que no por reconocible, deja de sorprender. Los cuentos de Servín tienen un contexto definido, no se pierden en los vericuetos de universos imaginados. Una ciudad en donde los bajos salarios, la pobreza, la violencia y el desprecio por el otro se convierten en el lenguaje cotidiano. Una ciudad que sus habitantes recorren como sombras, sin aliento y sin voluntad, de un extremo a otro, ya sea apretados como sardinas en el metro, en los camiones o en los microbuses, siempre a un paso de la locura o del suicidio.

Seres grises, que por su misma mediocridad, son protagonistas de historias absurdas, increíbles, que a nadie sorprende que sucedan en un ciudad absurda en sí misma: Desde aquel hombre que de regreso al trabajo se encuentra con que su esposa lo ha cambiado por otro, que es el mismo, pero mejor, más pulcro, más educado, con más dinero, y que simplemente le pide que se vaya de su departamento, que ahora es de su doble, hasta aquel chico banda que descubre después de una borrachera que es el asesino de su propio hermano.

Historias que desnudan el monstruo que todos los hombres llevamos dentro, y que solo se aparece en situaciones extremas, como lo es el hecho de vivir y trabajar en una ciudad llamada Distrito Federal.

Lo que Servín nos muestra con una prosa sin aspavientos pero intensa, es el absurdo cotidiano, ese que esta ahí todos los días, que viaja junto a nosotros, que se ríe con nosotros, pero que sin embargo creemos no ver, no protagonizar.

Lo que nos encontramos también en los cuentos que conforma este Revólver de ojos amarillos, es la violencia contenida de la pobreza urbana. Una pobreza que coquetea con la delincuencia, que juega con sus reglas, a pesar de que es vista solamente como un medio más de subsistencia: Sí la ciudad es la jungla, la violencia es su lenguaje, el más orgánico, el más primitivo, pero también el más efectivo.

El autor no se anda con media tintas, no oculta bajo metáforas lo que se vive en esta urbe. Ni siquiera la imaginación funcionan aquí como metáfora, pues los absurdos, los eventos extraños, los surrealismos son solo el reflejo de una realidad violenta, gris, sucia, maloliente. Su contraparte caótica, su hermano enfermo. En lo cuentos de Servín el hiperrealismo funciona precisamente porque resaltan la materia prima de la que se nutre su literatura: la experiencia cotidiana, la cercanía con la pobreza, la violencia. Aquí el realismo es resaltado para darle forma a un universo deformado, angustioso y violento. Como la vida misma.



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* Texto publicado en www.palabrasmalditas.net

2 comentarios:

ángel dijo...

Gracias por esta reseña. ya desde el título, el libro llama la atención. Lo buscaré.


saludos...

javier moro dijo...

Ub bueb libro Ángel, muy interesante