Y ahora la presentación

sábado, 28 de febrero de 2009 | |




No falten

Marguerite Duras (Hiroshima mon amour)

viernes, 27 de febrero de 2009 | |

Marguerite Duras
(Hiroshima mon amour)

Riva.- Te encuentro.
Me acuerdo de ti.
Esta ciudad esta hecha a la medida del amor.
Tú estabas hecho a la medida de mi propio cuerpo.
¿Quién eres?
Me estas matando.
Estaba hambrienta. Hambrienta de infidelidades, de adulterios, de mentiras y de morir.
Desde siempre.
Ya me imaginaría que un día tropezaría contigo.



Ideas atrapadas en el olor del viento. Noches. Abrazos que no duelen.


Esta ciudad esta hecha a la medida del amor.
Estoy detenido en un mueca sin límites: deseo perderme en tu piel,
Atrapar con mis labios la piel de tu cuello,
Morder con furia contenida los pezones de tus pechos.

Saber lo que oculta tu piel.
Porque en mis manos esta escrito que el tiempo ya no tiene remedio.
Atrapar con mis besos las palabras que brotan de tus labios.
Ser la medida exacta de tu cuerpo.
Ser la medida exacta de tu piel.
Perderme en los recovecos de tu voz.

Me disculpo por no saber hablar con la voz de los animales rotos.

He perdido la cordura
Y tu mirada es la semilla que incendia mi vida.
No hay más tiempo que el nuestro: la unión de los distintos.
El incendio de la piel.


(Javier Moro)

Debo decir que el silencio duele, hiere.
Es un moustruo de mil cabezas,
hiedra que repta y ahorca.

¿Qué hacer ante el silencio,
ante los pasos que se alejan?
¿Qué hacer ante el amor y sus despropoósitos?

Me gustaría pensar que alguna noche tropezaría contigo

De La Habana a Maruata

jueves, 26 de febrero de 2009 | |



Con cariño para todos aquellos
con los que compartimos viaje.





Leo el libro “La Habana es un espejo” de la periodista y escritora Alma Guillermo Prieto, y mientras ella en un apartado se pregunta por los cantantes y músicos cubanos que se exiliaron al triunfo de la revolución, entre los que se encuentra, por supuesto, la Reina de la salsa, Celia Cruz. Mientras leía esto, yo no podía dejar de recordar aquel viaje hecho para celebrar mi falsa graduación, hecha a un paraíso llamado Maruata.
Por algún extraño motivo no teníamos más que una aparato de sonido que solo reproducía cd´s, y cosa rara, solo llevábamos con nosotros un solo cd. El soundtrack de no recuerdo que película, en donde sonaba insistentemente la voz de la Celia, que nos cantaba:

“Todo aquel que piensa que la
Vida es desigual,
Tiene que saber
Que la vida es un carnaval,
Hay que gozar,
No hay que llorar,
Que la vida es un carnaval.”



Debo admitir que por mi educación y prejuicios de izquierda la salsa de Celia era la salsa hecha por una traidora a la grandiosa revolución cubana.

Sin embargo esta vida esta hecha para cambiar de opinión, retractarse y aprender, por eso, después de ese viaje no pude hablar mal de Celia, nunca más. Aprendí que la música esta ahí para nuestro placer, no para calificarla ideológicamente.

Por eso hay que saber que “La vida es un carnaval”

Egolatría

lunes, 23 de febrero de 2009 | |

Mi querida amiga Paola los definió muy bien: Los libros son como tus hijos. Y más cuando ésts son de tu autoría. Aunque sea en una pequeña parte, como en estas dos antologías en las cuáles aparecen tres textos míos: un cuento y dos poesías.
No puder resistirme a la tentación y acá les dejó las portadas, esperando que se interesen por leerlos.







Casualidades

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A veces la memoria le juega a uno malas pasadas. Hace unos días buscando entre papeles viejos de la universidad, me encuentro una foto de I. Una foto de su abdomen, y una cosa me lleva a otra y terminó recordando una noche en la que nos encontramos en la casa de una de sus amigas. Teníamos poco de haber empezado a salir. Ella llegó sudorosa, pues había tomado la decisión que la mejor forma de llegar hasta el Estadio Azteca desde Xochimilco, era irse en bicicleta.
El sudor le corría por la frente y unas manchas se le habían formada bajo las axilas, manchado la blusa morada que vestía. Se veía cansada, en realidad.
Dejamos la bici ahí y nos fuimos al centro, al Bar Lulú, en donde iba a ver una fiesta de hip-hop, que no nos gustó.
Ella se quedó dormida entre mis brazos, cansada, sin importarle mucho el estruendo de la música que tronaba en las bocinas.
Esa noche dormí abrazado a su cuerpo moreno y poderoso.
Pero la vida es así, no se detiene. Hoy solo me encuentro con una foto y un buen recuerdo.

La Muerte de Kobra

sábado, 14 de febrero de 2009 | |

Quería dejarles la invitación para que chequen este proyecto sui-generis de mi buen amigo Kobra:

Sinopsis

Desde hace dos años comencé un proyecto titulado No Grites Ladra.
Ha tenido diversas variantes pero al final se han incorporado a un sitio propio (un blog).
He utilizado este espacio para alojar diversos proyectos, el que ahora viene a colación es el llamado Ciudad Roja (serie de escritos inspirados en la nota roja de la Ciudad de México, inspirados también en la costumbre de ver a la muerte en los diarios y dar vuelta a la página sin preocupación).

El ciclo se tiene que cerrar y para ello he convocado a varios compañeros de viaje para que relaten su versión de la Muerte de Kobra.
Espero le echen un ojo y dejen sus comentarios.

http://nogritesladra.blogspot.com/

viernes, 13 de febrero de 2009 | |

1

La recuerdo bien. Era hippie, usaba largas faldas floreadas, sweters espesos que escondían su piel blanca, inmaculada, del sol. Entraba por la puerta de la prepa con el pelo suelto y ese halo de felicidad que solo la belleza puede tener. Con el pelo negro, azabache, suelto, con una mirada radiante, con una sonrisa en los labios. Pero era novia de un amigo. No el mejor. Ni el más cercano. Un amigo.Aún recuerdo la tarde, en la que borracho, le hablé bien de él, para que regresarán. Yo era un idiota y un romántico.
Porque lo único que de verdad quería era beber de sus labios las palabras más dulces, las palabras tiernas que seguramente ella reservaba para él. Maldita sea. Así es uno cuando de joven: Iluso, romántico, estúpido.


2


Todavía recuerdo a ver asistido a una fiesta. En su casa, con algunos amigos. Ella estaba hermosa, como siempre. Y lejana, como siempre. Había mucha gente y yo era demasiado tímido y demasiado tonto como para acercarme y decirle “Hola, te acuerdas de mí, me gustas mucho.”
Al final mis amigos bebieron de más y la noche termino frente a un puesto de tacos, muy lejos de su casa.
Otro día me la encontré sentada frente al mix-up de zona rosa. Hermosa, como siempre. Me dio su teléfono. Nunca le hablé. Tuve miedo, no sabía que decirle, no sabía como invitarla a salir, adonde llevarla, qué decirle, cómo hacerla reír.
Porque su sonrisa es hermosa; mitad tierna, mitad coqueta.
Y sus ojos negros intensos.

Lo sé porque acabo de verla, a escasos veinte centímetros de mí. Después de reconocer su mirada entre la gente. Su pelo negro azabache suelto.

Llegué a la sala en donde se realizaría ele vento. Solo, porque ahora voy solo a todos partes. De pie hasta el fondo del recinto pensaba en la forma más rapida de escabullirme de ahí, cuando nuestras miradas se cruzaron. Un instante. Es ella. Lo supe.

La saludé. Me dio un abrazo, me dijo que un día me vio en un antro, que me saludó y yo no la saludé. Que mamón, pensó de mí. Yo no me acuerdo. Estaría borracho. O ciego.

Ahora tengo clavada su mirada en la memoria. Con fuego. Ojos negros, intensos.

Cupido Internauta (Poesía amororosa de la era nuclear)

lunes, 9 de febrero de 2009 | |

En este espacio he tenido la suerte de invitar a varias presentaciones de libros. En algunas ocasiones para promocionar los libros de editoriales amigas, que me interesan de manera importante. En otras ocasiones, he tenido la suerte de publicar los anunios de las presentaciones de los libros de amigos, de los cuáles me siento más que feliz cuando publican por fin su obra. En esta ocasión les quiero dejar la invitación a una presentación que para mí es muy especial.

Este Vienres 13 se presenta la Antología de Poesía Cúpido Internauta
(Poesía amorosa de la era nuclear)
, en donde tengo la fortuna de colaborar con un par de poemas, lo cuál me llena de alegría pues éste es es el primer libro (espero que no sea el último) en donde aparecen antologados alguno de mis poemas.
Así que les dejó la invitación y espero que nos puedan acompañar.





Noches vacías

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Despertar cuando el resto del mundo se va a dormir. Cuando solo la luz enferma de la tarde me observa.
Despertar para buscar mi rostro avejentado en el espejo: Un rostro carcomido, avejentado. Agotado.
Despertar para recorrer calles vacías, en donde nada ha pasado.
Caminar para encontrarme con que el mundo gira, sigue su curso y no me espera.
Un día más, una noche menos, en la que la vida nuevamente ha cambiado.
Caminar por la ciudad de noche es darte cuenta de que cuantos fantasmas habitan en ella, cuántos fantasmas has guardaddo en tu memoria.