Más allá

viernes, 17 de julio de 2009 | |

Más allá solo el viento helado.
La noche que te espera en sus brazos.

Prendes un cigarro de frente al viento.
La flama ilumina tu rostro,
Te quema las pestañas.

Le das una larga calada, antes de sentarte junto a uno de los tinacos de la azotea.

Podrías saltar en este momento.

Te detienes y escuchas el silencio de la noche.

Un auto que pasa por enfrente de la casa.
Las voces de un televisor lejano que te llega con el viento.

Las luces de la ciudad: amarillas y marrones.

Caer de nuevo en los viejos vicios,
Caer de nuevo sobre el antiguo dolor aun no acabado.

¿Sirve de verdad crecer?
Tener 32 años y no saber bien para qué sirve un televisor.
Tener 32 años y no saber saltar sin miedo.
No andar en bici, no patinar, no escribir correctamente el nombre de tu novia.

Tener 32 años y sentirte mal por una respuesta equivocada.

El tiempo no se equipara con nada: es único, es tuyo.
Es irrepetible.

Ni las fotos, ni los videos sirven para detener el sentimiento que nos corta las venas.

No saber para qué sirve el tiempo.
Tenerle miedo a las alturas
Y nunca a ver volado a Tombuctú.

4 comentarios:

Lirva Pan Dulce dijo...

Cada vez va mejor esto....

Abrazo, man***

dèbora hadaza dijo...

"Tener 32 años y no saber saltar sin miedo."


me gusta, demasiado, tanto que preocupa

javier moro dijo...

Gracias Lirva, me lata que te lata.

Espero que te guste sin preocuparte querida Deborah.
Te mando un abrazo

Anemonas y Medusas dijo...

en nun post, no este mencionas el cigarro, el fuego. tardé en encontrar la cita, pero me gustó mas colgarla en este. YOU MIGHT LIKE IT:

"Es lo que pasa
cuando vas de caída
agotado como un gramófono
(¿los recuerdas?)
y te vas al centro
a ver cómo se dan de puñetazos los jóvenes
pero las rubias macizas están con
algún otro
y has envejecido como un granjúa de película:
cigarro detrás de la oreja, barriga,
sólo que sin plata,
sin buen juicio, sin astucia,
aunque como siempre
la mayoría de los combates son malos,
y luego
de regreso al estacionamiento
te sientas y los ves marcharse,
enciendes el último cigarrillo
y pones en marcha el coche viejo,
el coche viejo, un tipo no tan joven
que va calle adelante
queda detenido ante un semáforo en rojo
como si el tiempo no importara,
y se te acercan:
un coche lleno de jóvenes,
riéndose,
y los sigues con la mirada
hasta que
alguien a tu espalda toca la bocina
y de repente te hace cobrar conciencia
de lo que te queda
de vida.
lamentable, lástima de uno mismo,
y pisas a fondo el acelerador
para alcanzar a los jóvenes,
adelantas a los jóvenes
y aferrado al volante como todo el amor que se fue
les echas una carrera
hasta la playa
blandiendo el cigarrillo y el acero,
riéndote,
los vas a llevar hasta el océano
hasta la última sirena,
alga y tiburón, dichosa ballena,
el final de la carne y la hora y el horror,
y al cabo, se detienen
y tu continúas
hacia el océano,
con el cigarro mordiéndote los labios
como solía morderte el amor."

Tuve que transcribirlo de una traducción. Lamentablemente no lo encontré en la red ni en español ni inglés en que suena mucho mejor . . .

un abrazo
es de charles Bukowski "The race"