Palabras Malditas en Cuernavaca
miércoles, 23 de abril de 2008 | Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 19:04 |
Estacionarte
martes, 22 de abril de 2008 | Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 18:00 |
Poesía para la era del vacío
lunes, 21 de abril de 2008 | Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 23:07 |
Este es el link de mis amigos los editores de Poesía para La Era del vacío:
http://ddm2poesiaeravacio.multiply.com/
"¿Qué hacemos con López Obrador?"
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 22:33 |
Ayer el periodista Jorge Zepeda Patterson publicó en su acostumbrada columna de los domingos un excelente (desde mi punto de vista) comenatrio sobre la situación política que vive nuestro país.
Con el título de "¿Qué hacemos con López Obrador?" el periodista hace un destacado recuento de cómo la figura de López Obrador, tan denostada, vilipediada y atacada a últimas fechas, por las "buenas" conciencias de nuestro país, que por el contrario se han dedicado a glorificar con bombo y platilo, toda la belleza de nuestro marco institucional y legal, que funcionan tan bien y trabajan en beneficio de todos los mexicanos.
"No coincido con varias decisiones de López Obrador y me parece que su estilo de liderazgo deja mucho que desear. Pero estoy convencido de que AMLO y las causas que representa son absolutamente indispensables para la salud de la República. Cada vez que el tabasqueño habla en contra de las instituciones y convoca a la movilización, una legión de analistas y comentaristas se queja de su irresponsabilidad y primitivismo político. Como si se tratase de una anomalía trasnochada en una sociedad democrática. “Hay problemas pero estos deben resolverse mediante el diálogo”, se dice; “los bloqueos y tomas de instituciones no caben en una sociedad con Estado de Derecho”, se afirma, con la convicción que sólo podría tener un alemán o un sueco."
Nos dice el analista en un irónico recuento, de cómo estas mentes conservadoras, que pretenden estigmatizar el derecho al disenso, tratando de convertirla en meras actitudes "salvajes y retrógadas", olvidan de que en nuestro país la impunidad es regla de oro para los poderosos, olvidan el fracaso en que se han convertido la mayoría de los procesos privatizadores realizadas de empresas públicas "obsoletas e inservibles" que solo dieron por resultado descarados fraudes a la nación, encabezados por los que ahora son los los hombres más ricos del mundo.
Para muchos analistas y periodistas, las protestas encabezads por López Obrador son solo un movimiento lleno de "rencor y odio".
Sin embargo esta miope explicación, no nos deja ver que a pesar de los métodos tan denostados utilizados por el FAP en las Cámaras, han logrado ampliar el debate sobre la reforma petrolera y todo lo que está implica para el futuro de nuestro país. La protesta encabezada por López Obrador y sus "adelitas" ha permitido que dicha reforma se tenga que ahcer de cara a la nación y no en arreglos cupulares ente el PRI y el PAN, y que muchos mexicanos pudéramos acceder a escuchar ideas y propuestas qyue ahsta hace unos días habían sido completamente silenciadas por el mesanje único u omnipresente del presidente Calderón.
"El problema es que no vivimos en un Estado de Derecho, ni los problemas se resuelven con el diálogo, salvo que usted pertenezca al 20 por ciento de la población de mayores ingresos. Todos los días miles de mexicanos humildes son víctimas de tribunales y autoridades que operan a favor del poderoso o del que ofrece más. Háblenle del Estado de Derecho a Lydia Cacho, a las víctimas de Ulises Ruiz en Oaxaca, a los campesinos que suplican a un funcionario que ya vendió su caso. Más que un Estado de Derecho lo que padecemos es “el derecho al Estado” del que gozan algunos sectores privilegiados. ¿Cómo podemos hablar de “someterse al imperio de la ley” cuando los que se enriquecieron con el Fobaproa, el mayor robo en la historia de la Nación, lo hicieron legalmente?"
Lo cierto es que nuestro país es uno de los países en donde la distribución de la riqueza se hace de manera injusta, y los grandes beneficiados son sólo los grandes empresarios, quienes han visto como sus empresas se siguen benefiaciando de las ambiguedades de esas mismas leyes, que ahora pretenden en volver sacrosantas e inmaculadas. No podemos olvidar en que país vivimos: un país en donde la Corte Suprema de Justicia exonera a personajes tan "sospechosos", po decir lo menos, como Kamel Nacif y al Gobernador de Puebla Mario Marín, ante los ojos azorados de millones de mexicanos, sin ruborizarse siquiera, sin mostrar un dejo de verguenza.
No podemos olvidar que vivimos. Un país en el que diariamente se gastan millones de pesos para el pago de mórdidas, para que la ley no actué como debería y la autoridad se haga de la vista gorda.
¿Qué esperamos? ¿Qué los grandes tiburones petróleros compartan su tecnología, inviertan en nuestro subsuelo, para después decirnos, tomen, esto es suyo? Pecaríamos de ingenuos. Allá afuera se vive un capitalismo salvaje, que no respeta las mínimas reglamentaciones laborales ni ecológicas. Y menos cuando el estado encargado de regularlos y vigilarlos es un estado tan enfermo de corrupción, de influyentismo, de compadrazgos (léase Juan Camilo Mouriño, los Bribiesca, los Salinas de Gortari, los Cabal Peniche, Fobaproa, Autopistas y el largo etcétera que nos corresponde).
Hay un linchamiento mediático de López Obrador que muchos están “comprando”. Algunos se preguntan qué hacer con esta piedra en el zapato que constituye su movimiento. Yo diría que pese a su retórica y su populismo, López Obrador es imprescindible. No empareja el marcador pero impide la goliza. Lo peor que podemos hacer es pretender que la inconformidad social no existe. ¿Nos parecen de mal gusto sus expresiones? ¿Y de que gusto son las inequidades e injusticias que padece la mitad más pobre del país? ¿Qué creíamos, que iban a votar cada seis años y sentarse a esperar a que llegue un empleo, un abogado honesto o un programa de gobierno?
López Obrador no representa a los verdaderos pobres del país, se dice con frecuencia. Quizá. Pero canaliza la irritación que entre muchos mexicanos genera esa pobreza. Su desconfianza hacia la apertura al capital privado es la desconfianza de muchos. Antes de lincharlo y repudiar sus métodos habría que escuchar lo que nos está tratando de decir esa república olvidada que intenta hacerse presente.
Concluye Zepeda Patterson en su muy lúcido y ecuánime comentario.
López Obrador es necesario. Puede no ser un virtuoso, ni un gran democrata, pero ha evitado que la ultra derecha venda y pisotee lo poco que aín nos queda de dignidad como república liberal, nacionalista y laica.
Para leer el artículo completo en:
http://www.jorgezepeda.net/
Duerme Conmigo
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 22:09 |
Ergofobia
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 21:50 |
miércoles, 16 de abril de 2008 | Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 19:32 |
Escribir besos abstractos
Sobre sus labios morados.
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 19:24 |
Anoche (noche de incendios y pulques) tuve la suerte de participar en la charla con la escritora Rowena Bali en el el programa de Tripulación Nocturna de Radio Efímera.
Platicamos del libro Rowena "El Agente Morboso", último libro editado dentro de la colección Cultura Urbana, editada por la Universidad de la Ciudad de México.
Un libro interesante, que contiene en su pequeño formato una enorme riqueza y mucha tela para platicar. Cosa que hicimos por espacio de dos horas, amenizados por unas cuantas cervezas, que le dieron a nuestra conversacíón una fluidez y una naturalidad exquisitas.
Rowena es una gran conversadora, además de una mujer guapísima, dueña de una sinceridad y un encanto profundo.
Del libro del "Agente Morboso" platicaré con más calma próximamente, mientras tanto escuchen los programas de www.radioefimera.com, a ver que les parecen.
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 19:21 |
Las Jodidas Culpas
No es que quiera leer lo que
No puedo entender,
Es simplemente que me siento tan solo
Con este cielo destrozado,
Con este techo
Que me mira
Impávido,
Con esa mirada siniestra
Que solo tu techo puede tener.
Me mira enojado.
Esta enojado
Pues presiente mi retirada.
Me siento a platicar con él,
Le digo que no se preocupe
Que él sigue siendo techo,
Pared y piso.
Todo al mismo tiempo.
Siempre algo más que yo.
Yo que ya no soy más yo.
Yo y mis dudas, y mis reflejos
Y las culpas que cargo a cuestas desde antes de nacer.
Las jodidas culpas.
Al final creo que es mejor culpar a alguien conocido.
Observo este cielo silencioso,
Impávido y añorante.
Yo que solo quiero atrapar el tiempo que se escurre.
Yo que quiero recordarlo todo,
Sin mentiras, sin recortes,
Sin palabras que renieguen de la verdad.
Bastardas,
Hijas de la chingada,
Mentirosas.
Yo que soy puro oído,
Pura vista.
Pero nada más.
John Fante
jueves, 3 de abril de 2008 | Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 20:34 |
Pregúntale al Polvo; John Fante.
| Publicado por Historias | Noticias | Regresiones | Reflexiones | Revelacionnes en 20:07 |
Pregúntale al Polvo; John Fante.
Por Javier Moro
Le pregunté sobre escritores. Sólo admiraba a John Fante, ahora muy enfermo, a quién consideraba su maestro. Había convencido a John Martin, su editor de Black Sparrow Press para que le publicara sus novelas; la primera Ask The Dust, apareció prologada por Bukowski. En cuánto a los demás autores: retórica y mentiras, shit.”
Así nos cuenta el editor español Jorge Herralde de la visita que le hizo a Bukowski, a su casa de San Pedro, en California, en su libro, “Opiniones Mohicanas” el encuentro que sostuvieron su esposa y él con Charles Bukowski, justo el día en que éste festejaba su cumpleaños número setenta, con botellas de vino alemán.
Bukowski, hoy considerado como el padre del realismo sucio, siempre consideró a Fante como su principal influencia. Para muchos de los admiradores, este nombre oscuro no les decía nada y algunos hasta lo consideraban una broma genial. Fante era un completamente desconocido, no solo para el público, sino también para la crítica norteamericana.
Pero a pesar de la idea dominante sobre la paternidad de este estilo literario, que hoy parece dominar en los mercados literarios, lo cierto es que Fante sí existía, no era una mera invención de la mente alcoholizada de Bukowski, y apenas era once años mayor que Bukowski. Además los dos compartían el hecho de ser hijos de inmigrantes, llegados a los Estados Unidos en plena recesión económica posterior al crack de la bolsa de 1929. Bukowski nació en la base que el ejército norteamericano tenía en la ciudad alemana de Audernach.
La familia de Fante había abandonado la región de los Abruzzos, en Italia, para instalarse en la ciudad de Denver, en Colorado, en donde nacería John, en 1909.
Escritores hijos de la peor crisis económica que ha conocido el mundo, hijos de la pobreza, de padres duros y violentos, tanto Fante como Bukowski deberían compartir la patria potestad del realismo sucio. Un estilo literario repleto de alcohólicos, de vidas pequeñas y mundos desgarradores, en donde la tristeza, la desintegración familia, la violencia, parecen llenar el mundo; Lugares muy lejanos a la visión del sueño americano que se construiría en la epóca de entreguerras en los Estados Unidos. La visión de Fante es una visión la visión nihilista, pesimista, nacida de las entrañas de esa América olvidada, considerada por las buenas conciencias como un mundo perdido, despreciable, digno de olvidarse.
En el rostro de los hombres que conforman las historias de Fante, es posible observar la dureza y la tristeza de esa tierra que han abandonado en busca de un futuro mejor, lejos, en los Estados Unidos de América
Fante continuaría con esta tradición, al emigrar aun más al sur, a California, en cuya universidad estudiaría periodismo. Justo por aquellos años la revista The American Mercury publicaría alguno de sus primeros cuentos.
Después vendría la publicación de su primera novela, Pregúntale al Polvo, en 1938. Libro que sería prácticamente ignorado tanto por el público como por la a crítica de esa época. Bukowski afirmaba que había leído este libro en alguna biblioteca pública.
Fue solo hasta el año de 1980, que la editorial Black Sparrow Press, por sugerencia del mismo Bukowski, reimprimiría esta novela.
Algunos años más tarde, en 1987, Pregúntale al Polvo sería premiada por el PEN Club Norteamericano. Un premio que como suele ocurrir muchas veces, llego demasiado tarde para su autor, quién había fallecido en 1983, víctima de la diabetes, mal que lo aquejaba desde los años cincuenta y que ya lo había dejado ciego y postrado en una silla de ruedas.
Poseedor de un humor ácido, Fante es al mismo tiempo un excelente retratista de las vicisitudes de la comunidad en la que le tocó nacer. Sus retratos son descarnado y fríos, casi brutales: A Fante no le interesa ocultar las carencias, los defectos. Al contrario, los resalta, los destaca. La brutalidad, la ignorancia, son elementos imprescindibles en estas narraciones; tal vez una manera de demostrar la dura lucha emprendida para abandonar y ganarle a las circunstancias que rodean su vida.
Los hombres retratados en las novelas de Fante, son obreros endurecidos por el duro trabajo: pobres e ignorantes, la clase de hombres que gastan su vida entre el duro cemento y la argamasa, hombres que trabajand e solo a sol, construyendo las casas que otros habitarán, hombres que han viajado miles de kilómetros, muchas veces en condiciones infrahumanas, en busca del sueño americano. Para ellos lo importante es el trabajo diario, conseguir el dinero necesario para dar de comer a sus muy extensas familias y beberse una cerveza por la noche.
Este es el mundo que Fante nos retrata en Esperando la Primavera, una de sus primeras novelas, un mundo muy cercano al que él conoció cuando era pequeño.
Esperando la Primavera es una novela esencial para compenetrarse con el estilo Fante; Novela de iniciación, en las que el joven Bandini tendrá que lidiar día a día con el ahogo provocado por la soledad, el abatimiento, creado por ese ambiente hostil. También aparecerá en esas páginas la figura del padre dominante, alcohólico, trabajador, sí, pero al mismo tiempo brutal; Ese hombre que desespera por la llegada de la primavera, pues en invierno no se puede construir nada, no hay trabajo para un albañil como él, aunque sea tan bueno como él.
La otra obsesión literaria que se encuentra en las novelas de Fante, es la que nos menciona el escritor italiano Alessandro Baricco hablando del alter ego de Fante, Arturo Bandini: la educación católica recibida de una madre demasiado estricta y sumamente devota; “Lo que Bandini tiene de inexorable católico es el instinto para interpretar la vida como una secuencia de culpa y castigo, destinada a repetirse hasta el infinito. Lo que Bandini tiene de inexorable católico, es el odio por esa manera de ver las cosas y una incapacidad absoluta de sustraerse a ese odio”.
El odio, el castigo, la culpa, son elementos negativos de ese catolicismo exacerbado que campean en las familias retratadas por la prosa de Fante; pero también la soledad, el desarraigo, la falta de amor, de ternura. Y el sueño de convertirse en alguien diferente. La necesidad de abandonar el nido paterno, escapar de las garras de la pobreza y la violencia que ésta trae consigo.
El desarraigo y la soledad son más fuertes que el entorno violento en el que va creciendo este adolescente soñador y furioso. Hay en él una voz discordante que va creciendo lentamente en su interior, hasta convertirse en un grito de rebeldía, de odio, una necesidad que se rebela a los años de educación católica, a la inmigración, a todo ese pasado perdido en la memoria de los mayores. El joven Bandini es ya un norteamericano, no un italiano pobre que arrastra sus recuerdos por este sueño americano, transformado ya en pesadilla.
Es precisamente este componente autobiográfico, que campea en buena parte de su obra, uno de los ingredientes que conforman el explosivo estilo de Fante: los retratos de la familia y la condición de la inmigración se hacen siempre con crudeza, rapidez, como si no se quisiera estar ahí, pero sin perder jamás la mirada lucida creada a través de la ironía, la burla, la capacidad de reírse de sí mismo, con la capacidad de conocer sus más profundos defectos y burlarse de ellos a risa batiente.
Fante es al mismo tiempo un humorista y un moralista. Busca ganarse al lector con la burla inmisericorde de sus protagonistas. Ahogado en risa no nos percatamos de la tristeza que bordea la figura de Bandini, la humillación constante a la cual es sometido, ya sea por su padre, por la escuela, por el resto de la familia.
Necesidad de escapar a través del sueño, de la escritura, de la lectura; Bandini, años después sería otra vez el protagonista de una obra alocada, misteriosa y hermosa, como lo es La hermandad de la uva, en la que el ya cansado escritor Arturo Bandini regresa al lado de su viejo padre para ayudarlo a construir un secador de carnes, en un lugar absurdo, en un momento erróneo.
Con La hermandad de la Uva se cierra la saga de Bandini; El hijo pródigo que regresa a su casa, empujado por la locura de su padre, y la infelicidad que rodea su vida de casado. Pero lo ha logrado, Bandini es ya un escritor hecho y derecho que regresa a casa, a rendirle tributo a los viejos dioses paternos: El alcohol, la locura y el trabajo.
Este Arturo es sin embargo la pura ambición de su autor concretada; Fante jamás pudo decir que era un escritor profesional; Era un escritor olvidado que seguía escribiendo en la soledad de su refugio. Solo y enfermo, Fante quiso que su principal creación, Arturo Bandini, alcanzará el éxito que él jamás logró alcanzar.
Y sin embargo Fante nunca dejó de escribir; aunque el reconocimiento le llegará de la mano de Charles Bukowski, a quién el mismísimo Fante corrió de su casa en alguna ocasión en la que éste lo fue a buscar para demostrarle su admiración.
Entre los años de 1977 y 1983, Fante todavía tuvo la capacidad, las ganas y las agallas, para terminar varias novelas que tenía preparadas, gracias a la ayuda de su esposa, quién mecanografió las palabras de Fante, mientras éste se sumía en la oscuridad de la ceguera producida por la diabetes. La última novela terminada por Fante fue Sueños de Bunker Hill, dictada por entero a su esposa.
Lo cierto es que Fante fue un escritor dueño de una prosa intensa, que no le da tregua al lector, que lo lleva desde la risa angustiosa ante lo que esta sucediendo, al desencanto frío por desenmascarar las parcelas exactas de la vida familiar: Fante escribía con furia, con odio, pero también con amor, con sinceridad, y las bajas pasiones de sus personajes siempre se ven envueltas por el miedo y la angustia. No son malos, solo hacen lo que se espera de ellos en un ambiente hostil, violento, en donde la vida corre vertiginosa hacia la nada, hacia el mismo principio; La pobreza.
Fante, que despreciaba su trabajo como guionista de cine, es señalado por la crítica como un autor dueño de un estilo directo, crudo, vibrante, emparentado más con el cine que con la literatura, pero que fue ignorado durante buena parte de su vida, y que gracias al reconocimiento dado por ese otro autor maldito, como lo es Bukowski, ganaría la fama y el reconocimiento casi a punto de morir, dejando tras de sí una estela de seguidores que crecen con los años.
La prosa de Fante rescata eso y algo más; la idea de el sufrimiento como camino de encuentro con el arte, con ese arte creado a partir del dolor, la fatiga, el desierto frío del anonimato.



