Cargo con mi silencio

sábado, 24 de noviembre de 2007 | |

Cargo con mi silencio


Cargo con mi silencio,
Mi escisión.

Yo también soy ése
Que no sabe callar,
Que no sabe mentir.

Ése que esconde su silencio detrás de una máscara de risas.

Dejé parte de mí en otras tierras,
En otras noches.

Yo también soy ése que camina por calles desiertas,
Consumido por el silencio,
Atrapado en sus monólogos.

Allá y aquí soy el mismo.
Allá y aquí soy otro.

Nada es igual,
Y el tiempo no compensa lo perdido.

Estoy partido a la mitad:
Oscuro y risueño,
Inocente y apático.

Paul Celan/ Poemas

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Paul Celan
Poemas
Traducción de Pablo Oyarzún

CRISTAL
En mis labios no busques tu boca,
ni delante de la puerta al forastero,
ni en el ojo la lágrima.

Siete noches más arriba el rojo va hacia el rojo,
siete corazones más hondo llama la mano a la puerta,
siete rosas más tarde susurra la fuente.

De Amapola y memoria (1952)


UNA HOJA,
desarbolada,para Bertolt Brecht:

¿Qué tiempos son éstos,en que un diálogo es casi un crimen,
porque encierra tanta cosa dicha?

De Parte de nieve (1971)


INSTANTES,
señas de quién,
no duerme claridad alguna.
Des-no-sido, de todas partes.
recógete,tente en pie.


De Soles en fibras (1968)


LO AJENO
nos tiene en su red,
la caducidad echa mano através de nosotros desconcertada,
cuenta mi pulso,
cuéntalo también dentro de ti,
entonces emergemos,
hacia ti,
hacia mí,
algo nos amortaja en piel de día,
en piel de noche,
para el juego con la más alta, la epiléptica
seriedad.


De En cortijo de tiempo (1976)



FUENTE
www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS.

Vivo

sábado, 17 de noviembre de 2007 | |

Vivo

¿Adondé vas?-Preguntó una voz. Un rostro moreno, oscuro.
Una sonrisa lúbrica.
Voy a ahogarme en el mar- Quisiste decir-. A ver sí la sal me quema las pupilas.
A ver sí la sal ahoga mis pecados.

Pero las palabras ya no salían. Estaban ahogadas.

Muerto. Así te quedaste.De piedra.

Una playa más. Otra.
Un olvido más. Otro.
Todo lo que pasaba ante tu mirada, por pequeño e insignificante que fuera, servía. Una sonrisa. Una mirada.Un encuentro. Una cerveza. Todo era suficiente, necesario.

Sí las palabras fueran tus amigas, no las tocarías, no las manosearías. No serías tan grosero como para acariciarlas, besarlas, con esa lengu sucia y mentirosa, que bien que sabes que tienes.
Preferirías el silencio.
Pero necesitó escucharme, para saberme vivo. Para quererme vivo. Muerto.
Muerto ya estoy.Un poco más todos los días.
Solo es cuestión de tiempo.
Por eso necesito escucharme. Hablar y mentir.
Vivo. Pra saberme

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LA ÚLTIMA HORA DEL ÚLTIMO DÍA
de Jordi Soler


Presentan:

Malcom Otero, Eduardo Vázquez, y Jordi Soler.

Viernes 23 de noviembre de 2007 a las 19:00 hrs FCE Rosario Castellanos Tamaulipas 202 esq Benjamín Hill col Condesa

lunes, 12 de noviembre de 2007 | |

Me encuentro oxidado,
mientras más pienso, menos llega hasta mí
la palabra exacta para hablar del silencio.

¿Qué entiendes cuando la noche te habla?
¿Qué entiendes cuando el silencio te ahoga?

Hay en la luna un rostro afable,
una mirada tierna,
que me confunde.

Yo no soy ese espectro que camina entre las sombras siniestras de un parque
vedado para los amantes.
No soy aquel que reniega mientras olvida.

Todo menos la sonrisa de un gato.
Todo menos la mano algre que sujeta mis sueños.

La noche termina con un largo bostezo.
Me recuesto en una banca y sueño con largas mañanas blancas
en las que una voz me arrullaba con cuentos hermosos.

La mañana llega,
filtrada entre los dedos morados de la luna,
ahora hay motivos para sorprenderte,
ahra existen suficientes anécdotas para comprometerme.