San Luís Potosí

sábado, 29 de septiembre de 2007 | |

San Luís Potosí.

De noche es
cuando el silencio se adueña de nuestros sentidos.

Cómo me gusta la noche; cómo me gusta recorrer sus callejones. Perderme.Encontrarme en la misma esquina en la que me perdí.

Caminar hasta el punto en el que mis ojos se pierden, me dejan ciego, me olvidan.

La noche no es un asunto peligroso, excepto para sus amantes.

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Festival de Poesía Abbapalabra San Luís Potosí

Perdida de la Memoria o los estragos del 15 de Septiembre

sábado, 15 de septiembre de 2007 | |

No recuerdo exactamente en donde estuve el 15 de septiembre del año pasado. Más de algún amigo me dirá "ya ves como las drogas sí hacen daño." Y tendrán la razón. Pero a mí me parece absurdo no acordarme de lo que hice hace apenas un año. A ver que podrá haber sido: ¿Una fiesta? Nop, me acordaría. ¿Alguna fiesta privada? También lo recordaría. Sì recuerdo lo que he hecho hace muchos años, no creo posible el haber olvidado lo que hice apenas hace un año.
Lo que sí recuerdo es el lunes siguiente. Estaba en la oficina cuando me enteré del accidente de H. Crudo y desvelado sí estaba, de eso estoy conciente. Y seguro.
Seguramente no hice nada: encerrarme con C. en su departamento. Probablemente bebimos tequila barato, pues nos encontrábamos atados a su buen sabor y su bajo costo. O algún vino tinto. Probablemente, un par. Y probablemente ví a M. o F. Seguramente.
Encerrado en la casa de una chica que ni siquiera era mi novia; vaya forma de festejar el grito. No me la habré pasado tan mal. Tal vez. O tal vez sí. Con eso de que teníamos la mala costumbre de pelearnnos a las tres o cuatro de la mañana.

viernes, 14 de septiembre de 2007 | |


Festival de Poesía Abbapalabra 2007
San Luís Potosí

14 de Septiembre

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14 de Septiembre: Hoy es cumpleaños de C. Nada que celebrar y mucho que disfrutar.
Sus cumpleaños anteriores (¿cuántos? ¿cinco?¿seis?) son siempre mótivo de recuerdos enraizados. Por lo menos para mí. Desde desfiguros, pasando por alguna que otra borrachera, hasta deslindes emocionales, relaciones finiquitadas. Hasta una OD he sufrido éstos 14 de septiembre en los que C. celebra su nacimiento.
Dificíl decirle que no a las malas relaciones, a los malos augurios.

Tú piel es agreste y sangrienta

miércoles, 12 de septiembre de 2007 | |

Tú piel es agreste y sangrienta


Tus ojos verdes ¿o amarillos?
Nunca lo supe a ciencia cierta.
¿Verdes o amarillos? Filosos, eso sí.

Con mirada ardua
Con palabras gastadas
Me engañaste.

Nada en ti figuraba el peligro;
Ni tu mirada filosa,
Ni tu lengua puntiaguda
Ni tu ingenio feroz.

Jamás me preparaste para tu embestida.

Caí en la trampa de tu piel,

Y lanza en ristre me embestiste derrumbando así mi estrategia.

Tu mirada ¿furiosa?
Desnudó mis defectos;

Nada quedo de mí.

Me tomaste por los pies
Me arrastraste.

Gocé de la tortura de tus labios
Aprendí a gozar de la visión sangrienta del amor
Que me tenías reservada:

Me engañaste,
Ahora sé que tu piel es agreste y salvaje,

Y yo fui
una víctima de tus desvelos.

Tu lengua perforó la dura corteza de mis sensaciones,
Marcó la corteza de mi desengaño.

Tus manos, delicadas cual cuchillos
Desgarraron elegantemente mis entrañas
Que devoraste con paciencia.

(De mi cuerpo
brotaron girasoles que escupiste en un terreno baldío.)

Ahora sé que tu misión son las tormentas
Y la creación.

Frente a ti me sentí como el agua turbia:
Ahogado,
Asesinado por el hecho mismo de estar vivo.

Tu mirada ¿helada? Helaba hasta mis cimientos.

Por un instante herido fui arrancado de raíz.
Sin compasión y sin furia.
Alejado de todo recuerdo.
Obsesionado con tu distancia.

He sido tentado

lunes, 10 de septiembre de 2007 | |

He sido tentado


Tus ojos son de un veneno oscuro,
Sabio,
Negro quemante
Que asfixia el aire que respiro,
Que detiene el corazón.

Tú piel, veneno que quema mis manos,
Piel de geografía indomable, infranqueable.
Piel que es selva negra, intocable,
Piel que atrae como la noche a los sonámbulos.

Piel amarga que hiere,
Desconocida y lúbrica,

Tus dedos contraen el tiempo,
Y arrinconan el sentido:
Me ha sido dado a probar el fuego de la traición,
Y lo he rechazado.

Poco queda de mí después de un beso tuyo.

Sé que puedo descifrar con mi mirada el enigma de tus sueños,
Perderme en los rincones de tus labios,
Atrapar con mi deseo el aire que respiras,
Palpitar con las imágenes que brotan de tu mirada,

Pero he pasado noches velando tus sueños;

Eres veneno,
Inoculado por la sombra del martirio.

Eres veneno atrapado en mi mirada,
Sustancia eterna que atrae mi boca,
Ardor que quema mis entrañas.

Has pasado de largo,
Ignorando lo que soy,
Amante ciega a mis deseos.

Sabes más de lo que dices; conoces mis secretos,
Has atrapado mis palabras, has confundido mis certezas,
Has aferrado con tus dientes el silencio que me aplasta:

Y lo sabes.

Pero no lo quieres,

Me has abierto en canal y has despertado en mí esa antigua
Necedad:

Más de una vez he estado a punto de perderme en tus labios;

Traicionas con tu mirada mi fragilidad,
Olfateas la soledad,
Niegas el amor,
Infringes con tus leyes el ardor.

Hay en ti un misterio que me arrastra,
Un silencio
Que me aterra.

Eres fuego.

He sido tentado a hablar, a desgarrar los juramentos falsos
Que he hecho.
Para rescatar algo de mí: he engañado, he mentido.

Me he guardado muy bien de hablar

He sido tentado, pero en el silencio he encontrado
Mi lugar.

jueves, 6 de septiembre de 2007 | |

Pavarrotti

Nunca he sido un melómano; la música para mí siemre ha sido un factor de acompañamiento, siempre ha estado ahí, pero no ha ocupado un lugar en mi vida como los libros por ejemplo: he sido un mal escucha y un peor músico. He tenido mis encuentros y desencuentros con la música: grupos o músicos que me han hipnotizado de tal manera que han sacado de mí el lado más fan. He tenido amigos músicos, he convivido con ellos, he platicado con ellos, he aprendido de ellos, pero mi colección de CD´s es pequeña y nunca le he tomado el cariño que le tengo a mis libros. Los he perdido, los he regalado, los he olvidado; nunca los quise de la misma manera.

Sin embargo, como buen fan del fútbol que también lo soy (lo confieso) gocé y sufrí el Mundial de fútbol de Italia 90, en el que Maradona fue cocido a patadas por los equipos rivales y Colombia presentó a la que tal vez sea la mejor selección de su historia. Pero también ese mundial presentó al mundo un espectáculo de ópera que deslumbraría al mundo: los Tres Tenores, los tres mejores tenores del mundo en ese momento se reunierón para una gala especial en las Termas de Caracalla, dentro de las actividades culturales que se llevaron a cabo a la par del Mundial de fútbol. Los tenores españoles Plácido Domingo y José Carreras junto al italiano Luciano Pavarrotti. Fue un espectáculo que para los puristas de la ópera significaba rebajarla al nivel de las masas amantes más del fútbol que de la música. Sin embargo Pavarrotti se gano el corazón de la masa, del gran público alejado por años de la música y del espectáculo operístico. El éxito de la reunión de los tres tenores fue tal que desde entonces se llevo a cabo en todos los mundiales de fútbol.

El día de hoy la ópera y la música en general ha perdido a uno de sus más grandes valores; una voz, un carisma, una inteligencia y una sensibilidad fuera de serie, que nos conmovió a todos con sus magnificas interpretaciones. Aún recuerdo la visita que hizo a tierras mexicanas en 1997 para actuar en el Palacio de Bellas Artes. Miles de personas se agolparon a las afueras del recinto, para escuchar y ver a través de pantallas gigantes al divo, que se presentaba ante un teatro abarrotado: la ópera había roto por fin las divisiones sociales y se había convertido en un arte apreciada por todo el mundo. Todo gracias al carisma de un tenor.

Años después, en la casa de una novia, pude escuchar con atención los discos de Pavarrotti and Friends, una recopilación de los diferentes festivales organizados por el tenor italiano con artistas de diferentes calibres y procedencias. La interpretación de Il Pagliaci aún me conmueve, me hizo derramar más de una lagrima, que terminaba escondiendo para que la chica no las viera.

La muerte del tenor es una perdida irreparable, pero no solo para la ópera, sino también para la música contemporánea, pues Pavarrotti ayudó para romper las fronteras y los prejuicios que impedían que el gran público, ese público tachado de insensible e inculto por aquellos que se apropiaron de la belleza de la ópera. Las masas que Pavarrotti lograba reunir ejemplifican perfectamente que el gozo estético es una necesidad vital, no importando para ello la educación ni el origen.

Asì que hoy solo puedo decir
Ciao Luciano.

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"Balada de la Loca Alegría"


Mi vaso lleno-el vino del Anáhuac -
mi esfuerzo vano - estéril mi pasión -
soy un perdido - soy un marihuano -
a beber - a danzar al son de mi canción.
Porfirio Barba Jacob (1880-1940)