Memoria

martes, 30 de junio de 2009 | |

1

No puedes esperar a que el tiempo no se vaya,
a que las huellas dejadas por tus labios sobre mi piel
nunca cicatricen.

La espera dificulta todo.
Porque la memoria es frágil,
agua que fluye.

Atrapar con palabras los instantes,
imagenes quemadas a fuego lento,
frases que vuelan alto,
pájaros atrpados en las fauces de un gato.


2

Un beso,
un instante,
un encuentro: estar debajo de tus sábanas, sin saber bien que hacer.
Detenido,
congelado.

Un beso que lo rompe todo,
lo encuentra todo.

3

Piel que se encuentra,
se conoce,
se busca,
se recononoce.

Palabras dichas al oído,
entrecortadas.

Cuerpos a la deriva,
arena,
noches de insomnio en las que las palabras brotan del centro de
la tierra.


4

Noches construidas de cuerpos que agonizan.

La vida detiene su paso,
no hay espacio para el aire,
la sangre que ahoga nuestros gritos.

Hay que sumergirse en el silencio de un corazón que galopa
para entender el paso del tiempo,

comprender el placentero dolor que significa morir lentamente,

una y otra vez,

en un movimiento bamboleante,
barco que se hunde en las profundidades
de unos brazos color tierra,
color mar,
color aire.

5

Escribirlo todo,
atraparlo todo,
porque la memoria es frágil
y el tiempo no se detiene.

Atrapar con mis palabras tus besos,
tus silencios,
la mirada seria de tus ojos.

Atrapar con palabras el gozo de nuestros cuerpos,
el silencio de nuestros encuentros.

No dejar que el tiempo enmohezca nuestros adioses.
No dejar que la humedad se apoderé de nuestras noches.
No dejar que el tiempo agote nuestros sueños.

No dejar que el sueño se apoderé de la memoria.

5

Caer en picada sobre los fines de semana,
ahogarnos,
perdernos y caminar sobre una isla desierta,
isla de aire y tiempo,
de tardes de lluvia,
de cines cerrados,
de pelo húmedo y tlacoyos.


6

Escuchar en silencio la respiración de la noche.

Escuchar en silencio los ruidos de las casas vecinas.

Tardes de domingo,
calles vacías,
cielos oscuros.

Escuchar en silencio el tiempo detenido,
la silenciosa húmedad de la tarde.

7

Escribirlo todo,
atraparlo todo,

poque la memoria es frágil
y el tiempo fluye,
se nos escurre entre las manos.

Agua que corre,
lava que se concentra,

tiempo que se esfuma,
se detiene.

Ser transparentes como el aire,
ser como el agua que fluye,
que viaja,
se va.

Atraparlo todo.

Recital Gustos Culpables

viernes, 26 de junio de 2009 | |





Jueves 2 de Julio
En Machado Arte Actual
Sonora 178
Condesa
20:220 Hrs

Gran Fiesta Efímera

miércoles, 24 de junio de 2009 | |





Están todos invitados.

Inicio mi cuenta pa' atrás

lunes, 22 de junio de 2009 | |

1


Inicio mi cuenta pa' atrás.

No tenemos el mar, pero nadamos.
El sonido de autos por la ventana, son olas que rompen contra las rocas.
El sol no nos quema, nos acaricia el viento.

Despierto y me encuentro frente a tu cuerpo.
Me abrazo a tí.

Tomo entre mis dedos la arena de tu espalda,
tu piel tiene ése mismo color.



2


Me pierdo en tu piel,
en el horizonte de tu espalda,

tabla de salvación.

Navegó entre tus piernas,
asumó que las distancias son cortas,
que el tiempo no existe,

beso la sal de tus pechos,
bebo el silencio de tus pechos,

Me estorba la piel para convertirme en una búrbuja de aire,
que vuela, se eleva, desaparece,
pof, se ha ido.
Se la lleva el aire.


+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Me declaró un ladrón de ideas, de frases.Me declaró un delicuente.
Pero declaró que lo hice ciego y sordo. Debo reconocer que la primer parte del presente poema es autoría de Lulífera
La segunda parte es resultado de mis horas en vela.

Chespirito y el Estadio Nacional

viernes, 19 de junio de 2009 | |

Para Alejandro Zambra



Tráfico pesado y lento. Mientras nos movíamos en taxi hacia el lugar de la entrevista Alejandro me contó una historia sobre el chavo del ocho y su natal Chile:

- Alla el chavo era muy popular - me dice Alejandro con su cadencioso estilo de hablar.- Aquí es increíble, para a Chespirito nadie lo quiere, nadie habla bien de él, ¿ah? Pero en Chile de pequeños a todos nos gustaba. Hubo una ocasión, en plena dictadura que se hizo un evento masivo. En santiago esta el estadio Nacional, que es el más grande de la ciudad. Hay otro, el Monumental, pero en donde juega la selección, es el Nacional, que durante el golpe de estado fue usado como cárcel, campo de reclusión ¿sabés? Y bueno ahí se presentó Chespirito frente a un montón de gente. Un amigo me cuenta, yo era muy pequeño aún en esa época, que él no entendía porque sus papás no querían llevarlo, se negaban a llevarlo, sí sabían cuánto le gustaba el chavo.

Alejandro guarda silencio por un instante y su mirada se pierde por el tráfico del eje 6.

- Al final lo llevarón. Conozco muchos amigos que fueron a ese día ver a Chespirito y todos coinciden en que nadie fue capaz de excluirse de una sensación de luto, de trsiteza que se apoderó de todos mientras Chespirito hacía su show en el escenario. Eso fue la cosa más triste del mundo.

Imagenes Nocturnas

lunes, 15 de junio de 2009 | |

1

Un hombre corre solo hacia el bosque de chapultepec.
Se entrena.
Corre.
Se pierde a lo lejos.

Es la una de la madrugada.
Hay viento del norte.
Dos grados centígrados y el hombre corre sin playera, con shorts negros.


2

Un paraguas abierto que vuela, y choca contra los árboles.

Unos zapatos rojos de tacón abandonados bajo un teléfono público.

Un brassiere negro tirado en una esquina.

Una mujer gorda, que camina sobre la calle, con dos bolsas negras en cada mano.

Una camioneta blanca que circula lenta sobre la avenida.

Dos patrullas volcadas, con las torretas prendidas y las sirenas gritando.

Dos policías sentados sobre ellas: cn un vaso de atole en las manos.

Un salón amplio

sábado, 13 de junio de 2009 | |

Un salón amplio, con ventanales que nos dejan las nuevas obras del Centro Comercial santa Fe.
Una maestra que habla con Aniceto de Monterrey y que nos explica ya la larga relación entre literatura y cine.
Un compañero medio gordito, sentado a mi lado con su lap prendida. Una mujer hermosa y querida sentada frente a mí. Una mujer que me recuerda a ti, que se burla y hace preguntas necias, solo para molestar a nuestra insulsa y aburrida maestra.
Un examen sobre nuestros conocimientos generales de cine. Otra sobre conocimientos generales de literatura norteamericana. Y para finalizar, uno sobre conocimientos generales de política mexicana y de industria privada.
Exámenes que tenemos que contestar en diez, quince minutos, mientras escuchamos las voces de alguna de nuestras compañeras que ya han terminado su examen: No sabía que Cabo de Miedo era un novela, pero sí me acuerdo de la película, le dice una a la otra, vestidas las dos con minifaldas de mezclilla y blusas rosas.

Me desesperó, mientras las oigo: No sé cuál es el nombre del candidato a la gubernatura de Nuevo león por el PRI. Sé que debería de saberlo.

Atrapar

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Atrapar con mis palabras tus besos antes de que se vuelvan agua,
atrapar con mis labios tus besos antes de que se vuelvan aves,
atrapar con mi silencio tus ojos antes de que se vuelvan lunas.

Fantasmas

martes, 9 de junio de 2009 | |

1
Mi casa es un lugar habitado por fantasmas:
Por las noches dos viejos escritores se ponen a platicar en un español chapucero, en donde abundan las palabars mezcal, mezcalina, opio y mierda. Hablan y hablan durante horas sobre literatura, sobre el bebop, el buen y mal karma, sobre las mujeres y hombres con la capacidad de atrapar el tiempo con sus palabras.
Hablan y hablan y mientras uno fuma marihuana y bebe mezcal, el otro se inyecta heroína y pide un chico joven para follar con él.
Mientras uno escribe sobre hojas sueltas y blancas, el otro se pierde en la inmensidad del silencio, en la soledad de la luna, en los descampados que se observan desde la ventana.
Mientras uno lee poemas el otro duerme desnudo sobre el piso.

2
Un hombre se levanta desnudo y camina hasta su ventana. Su mujer duerme acurrucada sobre su lado derecho. Solo se ve la cara y el cabello negro que le cae sobre el hombro.
El hombre la observa en silencio, antes de encender un ciogarro y sentarse a ver la calle por la ventana: vacía, silenciosa, solo iluminada por las farola que emiten una luz blanca, igual que la piel de la mujer que duerme en su cama y ya no despertará.

3
A veces las voces de unos niños se me cuelan por los párpados invitándome a jugar.
En otras es la voz de una mujer que le grita al televisor para que se calle.
En otras, es solo una mujer morena que se acuesta junto a mí en la cama para contarme sus penas, mientras los dos escritores borrachos de mezcal bailan en la sala.

Mi casa guarda ruidos y voces que no me pertenecen. Sentimientos que ya no son míos. Lutos que no me corresponden.
Voces de niños que no nacieron y que se escondieron en las paredes de los cuartos a jugar con los restos de mi memoria.
Voces de mujeres que no me corresponden y que me susurran al oído palabras que ya no reconozco.

Ecos.
Voces que ya no me tocan.

Alonso Delgado / 1

viernes, 5 de junio de 2009 | |

1
Mi padre era un tipo alto y lejano; alguién que solo me enseño que el dolor no debe vencerte: Duele, me decía mientras me doblaba los dedos de la mano. No, le decía, no duele, contestaba, aunque el dolor me hacía saltar las lágrimas de los ojos. No duele, decía, aunque en realidad mis palabras querían decirle que se quedará conmigo. El dolor no existe, me dijo él.
Dijo antes de desaparecer y convertirse en un rumor, en una voz que se perdió en mi memoría.
Mi padre es solo una palabra que no me dice nada.


2
Mi padre era un tipo seductor, caballeroso, que le encantaba a las mujeres.
Mi padre era catedrático de economía, asesor de embajadores, director de instituciones de gobierno.
Mi padre fue un preso de La Picota, acusado de narcotráfico y asociación delictuosa.
Mi padre es un nombre que nada dice.



3
Nací en una ciudad del norte, la ciudad de los parques y las palomas.
Una ciudad sitiada por el calor y las hormigas.
Nací lejos de todos.
Siempre fui silencioso.
Me gusta observar y callar: Así nadie puede notar mi presencia.
Siempre fui invisible.
No tengo nada más que decir, pues el silencio es la mejor arma de los que no sabemos nada,
de los que esperan todo.


4
El dolor es solo una entrada, aire que se nos cuela por la herida.
Porque lo que mata no es la bala, es el hoyo.
Porque el dolor no existe, es mental.

Hace mucho tiempo

martes, 2 de junio de 2009 | |

1
Hace mucho tiempo yo era un hombre distinto, mi nombre se escribía con otras letras, otros objetivos.

No recuerdo el momento exacto en que todo cambio. Tal vez haya sido esa mañana en la que encendí mi vigesimo segundo cigarro de marihuana y decidí no entrar más al salón. No lo necesitaba más. Decidí hacerme un maestro zen y esperar..

Nada pasaba por mi mente. Simplemente desaparecí, deje de ser, las paredes pasaron a ser mis confidentes. Pensé en salvarme quemado las naves, salvarme cayendo en el vacío, pues el dolor nunca fue una entidad abstracata, una teoría. Es una realidad. La única que conocemos los hombres nacidos en las sombras.

Hace mucho tiempo yo era otro. No recuerdo quién. Las drogas, la noche y el alcohol sí han dejado huella, mi memoria ya no es lo que solía ser y a veces el sueño se tarda años en llegar.

Sólo puedo decir que me gustaría escapar, cambiar de piel, tirarme al sol como una lagartija y desaparecer.
Pero eso es imposible. Por lo menos ahora que el miedo no me abandona.


2

Del suelo nacen las hormigas que se comerán lo que queda de mí.
Invaden mi cama,el cuarto, el baño.
No hay lugar libre para las cenizas, no hay aire. La muerte no es un lugar sereno, pues es demasiado oscuro para pensar, demasiado silencioso para escapar.

Antonio Gamoneda; poeta del silencio.

lunes, 1 de junio de 2009 | |



Amé todas las pérdidas.
Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.

Antonio Gamoneda, El libro del frío



Como ocurre con la pintura o con la música, Gamoneda aspira a demostrar la naturaleza autónoma de la poesía y la carencia de vínculos con realidades supuestamente de mayor trascendencia. Imitación o mimesis no son comportamientos propios del poema. Crear y no re –crear, producir y no reproducir. Una relación que no renuncie a su independencia. Si lo propio de la narrativa es la ficción, no sucede lo mismo con la poesía que es una realidad por sí misma.

La poesía es un oficio solitario, silencioso y el poeta es en la mayoría de las ocasiones un hijo de este mismo silencio, además de su mayor apóstol, su más ferviente feligrés, pues el trabajo del poeta no se entiende en medio del mundo. El poeta tiene que poner distancia de él; alejarse para contemplarlo en todo su esplendor, en toda su miseria. Porque así, desde la lejanía, el poeta puede contemplar y cantar.

Cantar a partir del silencio. Es justo aquí donde encontramos con una de las muchas ironías que construyen la labor poética: un oficio que se construye a partir del sonido pero que se afana en buscar el silencio como punto final de sus desvelos.

Silencio construido a base de palabras, de imágenes, de ideas, silencio como axioma final.

Silencio como base para la construcción de la búsqueda poética, es justamente lo que encontramos en la obra del poeta español Antonio Gamoneda, poeta nacido en Oviedo un 30 de mayo de 1931, y recientemente galardonado con el premio Cervantes de literatura y el Reina Sofía.

Gamoneda es un poeta que ha construido su carrera literaria alejado de los reflectores y de la gran crítica. Un poeta del espacio, maestro de las sombras y de la luz, tal vez sea el último representante de una vieja escuela poética alejada de los discursos trepidantes, de los pasos en falso, pero dueños de una voz inconfundiblemente serena.

Gamoneda es además uno de los secretos mejor guardados de la literatura española reciente, un poeta que había pasado desapercibido por el gran público, pero que desde la oscuridad y el silencio había venido construyendo una obra sólida, clara, hecha a partir de un deseo por atrapar el silencio, por hacerse uno con él, un silencio que lo domina todo, lo trasciende todo, pues Gamoneda es una paradoja en sí mismo: sin ser un narrador, es un escritor que domina como pocos la teoría del iceberg, esgrimida por Heminghway: su poesía nos deja ver solo una parte de todo lo que transmite en realidad. Su escritura es solo la punta de algo más profundo, de algo más grave, de algo más intenso, que solo la mirada ciega de los sentimientos pueden entender, dilucidar.

En la poesía de Gamoneda es más lo que se sugiere que lo que esta ahí, mostrado, atrapado por las palabras.

La voz de Gamoneda no necesita de exabruptos para sorprender al lector. Al contrario, la voz del poeta español es la voz siempre sabia de la tierra, de la noche, de los bosques frágiles como claros de luna, la voz de las nevadas apacibles.

Al leer El Libro del Frío, el lector se encuentra con el fin de una larga jornada. El regreso lento y doloroso del poeta al terruño de la infancia, a un espacio que ha quedado atrapada en la memoria, un viaje en donde el pasado recobra toda su presencia. Un viaje a ese pasado esencial, que sin embargo ha perdido casi toda su presencia física: es recuerdo, imagen, más silencio que sustancia.

Gamoneda nos retrae hacia un lugar primordial, que no por olvidado ha perdido su importancia. Al contrario, el viaje emprendido por el poeta es un viaje necesario para recobrar eso que hemos terminado por perder en el camino. Una esencia, una imagen. Lo que Gamoneda hace es recordar y finalmente recordar es olvidar, callar esa voz que nos abate, nos sublima. Recordar es callar y observar.

Lo que Gamoneda logra con trazos finos, casi imperceptibles, es retomar la fuerza vital, esencial, de ese pasado que se nos escapa, de ese pasado condenado a desaparecer con nosotros cuando nosotros nos hayamos ido.

3er Concurso de Cuentos Palabras Malditas

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Se ha abierto ya la Convocatoria para el 3er Concurso de Cuentos Palabras Madlitas.

Para checarla la convocatoria dar clic aqui




Palabras Malditas en Guadalajara

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Ahora la Antología de Cuentos Palabras Madlitas se presenta en la hermosa ciudad de Guadalajara, en donde vamos a tener la suerte de ser acompañados por el escritor Cesar López Cuadras y las escritoras y amigas Maribel Castorena y Dora Moro, quienes presentarán el libro junto al inefable y siempre sonriente Moon Rider.

Epero que nos puedan acompañar.

Vino de Honor.