Un desgajamiento

martes, 28 de julio de 2009 | |

Un desgajamíento
ocurrido la noche del domingo en un
corazón devastado,
causó un socavón de 30 metros de profundidad
sobre la autopista México-Tenochtitlán.

Fiesta Efímera y Hip Hop

lunes, 27 de julio de 2009 | |




Los esperamos en la segunda Fiesta Efímera

Retazos

viernes, 24 de julio de 2009 | |

1


Mi abuelo nació en un pueblo llamda Puerto Colombia, en Boyacá, centro norte de Colombia. Un pueblo frío, dedicado a la siembra de papa y hortaliza. Quedo huérfano cuando aún no cumplía los dos años, quedando bajo la custodía del compadre de mi bisabuelo, quién lo bautizo con su nombre: Luís Hernández, cambiándole así el sino de toda la familia. Siempre hemos tenido nombres que no nos corresponden, nombres falsos que mienten por nosotros.

De Puerto Colombia su padrasto y padrino se lo llevo a vivir a su casa en la capital. Era el chico d los mandados, el corre ve y dile, el niño que servía para todo: las compras, la limpieza, el sereno y guardián de la casa. Su padrino nunca le permitió ir a la escuela, pero le enseño que la honradez era la cosa más importante en la vida, y a veces le ponía pruebas para ver sí mi abuelo había entendido la lección: dejaba tiradas, como olvidades, monedas de alte denominación, que mi abuelo siempre le regresaba.

Además de ser el encargado de limpiar la casa, mi abuelo también acompañaba a las señoras de servicio a ahcer las compras al mercado. me imagino que para ayudarles a cargar las bolsas o los bultos de comida.

Ahí mi abuelo vio por primera vez a los cargadores de frutas, de miel, que traían en sus burros los productos de tierra caliente: guayabas, mangos, sicomoros, miel, curubas, café, papatas. Frutos multicolores que olían a tierra húmeda y sol. Frutos de una tierra en donde nadie parecía ser esclavo y muchos menos esos porteadores que traían los frutos, siempre con una sonrisa y un cigarro en los labios.

Siempre quisó ser como ellos.

Las 61 Novelas Posmodernas Esenciales

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Esta es una lista de las 61 novelas posmodernas segín la crítica y escritora Carolyn Kellog


Ahí se las dejó, a ver que opinan

Kathy Acker's "In Memorium to Identity"
Donald Antrim's "The Hundred Brothers"
Margaret Atwood's "The Blind Assassin"
Paul Auster's New York Trilogy
Nicholson Baker's "The Mezzanine"
J.G. Ballard's "The Atrocity Exhibition"
John Barth's "Giles Goat-Boy"
Donald Barthelme's "60 Stories"
John Berger's "G"
Thomas Bernhard's "The Loser"
Roberto Bolaño's "2666"
Jorge Luis Borges' "Labyrinths"
William S. Burroughs' "Naked Lunch"
Robert Burton's "Anatomy of Melancholy"
Italo Calvino's "If on a Winter's Night a Traveler"
Julio Cortazar's "Hopscotch"
Robert Coover's "The Universal Baseball Association, Henry J. Waugh, Proprietor"
Stanley Crawford's "Log of the S.S. Mrs. Unguentine"
Mark Danielewski's "House of Leaves"
Don Delillo's "Great Jones Street"
Philip K. Dick's "The Man in the High Castle"
E.L. Doctorow's "City of God"
Geoff Dyer's "Out of Sheer Rage: Wrestling With D. H. Lawrence"
Umberto Eco's "The Mysterious Flame of Queen Loana"
Dave Eggers' "A Heartbreaking Work of Staggering Genius"
Steve Erickson's "Tours of the Black Clock"
Percival Everett's "I Am Not Sidney Poitier"
William Faulkner's "Absalom! Absalom!"
Jonathan Safran Foer's "Everything Is Illuminated"
William Gaddis' "JR"
William Gass' "The Tunnel"
John Hawkes' "The Lime Twig"
Nathaniel Hawthorne's "The Scarlet Letter"
Aleksandar Hemon's "The Lazarus Project"
Michael Herr's "Dispatches"
Shelley Jackson's "Skin"
Franz Kafka's "Metamorphosis"
Milan Kundera's "The Book of Laughter and Forgetting"
Jonathan Lethem's "Motherless Brooklyn"
Ben Marcus' "Notable American Women"
David Markson's "Wittgenstein's Mistress"
Tom McCarthy's "Remainder"
Joseph McElroy's "Women and Men"
Steven Millhauser's "Edwin Mullhouse"
Haruki Murakami's "The Wind-Up Bird Chronicle"
Vladimir Nabokov's "Pale Fire"
Flann O'Brien's "At Swim-Two-Birds"
Tim O'Brien's "The Things They Carried"
Harvey Pekar's "American Splendor"
Thomas Pynchon's "Gravity's Rainbow"
Philip Roth's "The Counterlife"
W.G. Sebald's "The Rings of Saturn"
William Shakespeare's "Hamlet"
Gilbert Sorrentino's "Mulligan Stew"
Christopher Sorrentino's "Trance"
Art Spiegelman's Maus I & II
Laurence Stern's "The Life and Opinions of Tristram Shandy"
Scarlett Thomas' "PopCo"
Kurt Vonnegut's "Slaughterhouse Five"
David Foster Wallace's "Infinite Jest"
Colson Whitehead's "John Henry Days"


-- Carolyn Kellogg

Extranjería

martes, 21 de julio de 2009 | |

"De allí surge esa permanente extranjería que habita sus mejores páginas, aquellas en que la realidad (la imagen es, por supuesto, de Ballard) parece un decorado que puede ser desmontado de un momento a otro para que el tiempo barra con él, inexorablemente."



Mis compañeros ven pornografía mientras yo leo a Ballard.
Estoy en un edificio a oscuras que se quema por dentro.
El miedo es el último compañero en este viaje.
La música retumba junto a los espasmos de una mujer que es violada analmente por dos negros, cuyas vergas son dos animales furibundos y ciegos.

Extranjero. Extraño. El latido del viento borra toda comunicación con el pasado.
Me aíslo, me escondo detrás de las palabras,
detrás de una sonrisa gris, que nada dice.
Sonríe y observa.
Junta los cadáveres que se han quedado a la vera del camino.
Mi cabeza solo registra palabras, recursos monetarios,
sumas y restas,
pasos que se alejan.
Escondido en la blancura de mi pantalla pretendo que nada de lo que me rodea me toque.
Nada me corresponde.
Nada quiero.

Son las dos de la mañana y solo espero que el mundo gire para que la noche se acabe.

Más allá

viernes, 17 de julio de 2009 | |

Más allá solo el viento helado.
La noche que te espera en sus brazos.

Prendes un cigarro de frente al viento.
La flama ilumina tu rostro,
Te quema las pestañas.

Le das una larga calada, antes de sentarte junto a uno de los tinacos de la azotea.

Podrías saltar en este momento.

Te detienes y escuchas el silencio de la noche.

Un auto que pasa por enfrente de la casa.
Las voces de un televisor lejano que te llega con el viento.

Las luces de la ciudad: amarillas y marrones.

Caer de nuevo en los viejos vicios,
Caer de nuevo sobre el antiguo dolor aun no acabado.

¿Sirve de verdad crecer?
Tener 32 años y no saber bien para qué sirve un televisor.
Tener 32 años y no saber saltar sin miedo.
No andar en bici, no patinar, no escribir correctamente el nombre de tu novia.

Tener 32 años y sentirte mal por una respuesta equivocada.

El tiempo no se equipara con nada: es único, es tuyo.
Es irrepetible.

Ni las fotos, ni los videos sirven para detener el sentimiento que nos corta las venas.

No saber para qué sirve el tiempo.
Tenerle miedo a las alturas
Y nunca a ver volado a Tombuctú.

Presentación Antolog{ia de Cuentos Palabras Malditas

martes, 14 de julio de 2009 | |




Los esperamos

lunes, 13 de julio de 2009 | |



Francesa Woodman


Hiroshima mon amour

Riva.-
Te encuentro.
Me acuerdo de ti.
Esta ciudad esta hecha a la medida del amor.
Tú estabas hecho a la medida de mi propio cuerpo.
¿Quién eres?
Me estas matando.
Estaba hambrienta. Hambrienta de infidelidades, de adulterios, de mentiras y de morir.
Desde siempre.
Ya me imaginaría que un día tropezaría contigo.

(Hiroshuma mon amour)

Esta ciudad esta hecha a la medida del amor.
Me he quedado detenido en el deseo de perderme en tus límites
y atrapar con mis labios la piel de tu cuello,
morder con furia contenida los pezones de tus pechos.

Conocer lo que oculta tu piel.

Porque en mis manos esta escrito que el tiempo ya no tiene sentido.

Atrapar con mis besos las palabras que se han quedado flotando en el aire.

Ser la medida exacta de tu cuerpo.
Perderme en los recovecos de tu voz.

Me disculpo por no saber hablar con la voz de los animales rotos.

He perdido la cordurMe discupo por perder la cordura.

No hay más tiempo que el nuestro:
unión de los distintos,
incendio de la piel.

La noche de los cuchillos largos

viernes, 10 de julio de 2009 | |

El apocalipsis se cuela entre las ocho columnas de los diarios, es solo una observación, una categoría más:

Contenido positivo.

Las luces de la oficina se apagan lentamente, como cuando el sueño te vence y te encuentras de frente con la mirda cruel de la maquina de golosinas que te observa con el sárcasmo atrpado en las botellas de coca-cola.

Piensas en levantarte, fumarte un cigarrillo, mientras recuerdas las palabras absurdas que te dijo la última prostituta con la que estuviste.

El baño es, sin embargo, el lugar más popular de toda la oficina.


2

Detenerte, sentarte frente a tu maquina y observar al resto de tus compañeros que hablan de cine, comparán recuerdos de series de televisión y buscan en Google el nombre de esa actriz que salía en una serie de televisión en la que compartía créditos con dos actores negros. En la serie los tres eran hermanos, ellos por adoppción, ella hija verdadera del padre blanco y rico que vivía en un penthouse de la quinta avenida de Nueva York.

Actriz rubia, de ojos azules y piernas torneadas, se perdería en las drogas después de que la serie fuera cancelada. Actuó en varias películas de serie B mientras su adicción a la heroína y a la coca la llevaban a visitar los lugares más lúgubres de Los Ángeles. La encontrarón muerta en un motel de paso, con la aguja clavada en el brazo derecho. Antes había actuado en varias películas porno, pero su cuerpo ya no era lo que alguna vez fue.

Dana Plate, pienso en silencio, mientras los escuchó. No les digo el nombre. The Ramones suena en alguna computadora abandonada

3

Una mujer duerme en su silla a un lado mío, mientras otros escriben frenéticamente mails a sus mujeres explicándoles porque no regresarán esa noche a dormir.

4

La explosión te sorprende sentado escribiéndo en el perfíl del facebook. Sin tiempo para huir, escuchas el desprendimiento del cielo.
Sin tiempo para huir observas como se incendian todos lo periódicos que has leído en los últimos seis meses.
No puedes dejar de pensar que ese era el final merecido para tanta palabrería vacua.

Recuerdos caóticos de una noche de verano

martes, 7 de julio de 2009 | |

1

-¿Te puedes masturbar mientras ves la tele?
- Me puedo masturbar hasta en el trabajo. Todo lo demás es realmente dificíl.

2

Pienso que el tiempo se agotó en una noche. Cuando los dos éramos jóvenes y pensabamos que el mundon era nuestro. Cuando creíamos que los amigos duraban para toda la vida y que las noches eran tan largas como nuestros gémidos que asustaban a los gatos del barrio.
Todo lo demás ha sido un plagio a nosotros mismos, un constante repetirnos.

3

Me acuesto sobre la cajuela de un carro. Siento el lento crujir del metal aun caliente. He bebido varias cervezas y me fumó un cigarro que ignoro como llegó a mis manos.
Observó el cielo nublado de la ciudad. A lo lejos las luces de un micro me dicen que aún no nos hemos perdido de la civilización.

Me gustaría tomarte entre mis manos y azotar tu cara con mis puños.
Pero ya no estás aquí.

Te has marchado con el más patético de mis amigos: con áquel que cree que otro mundo es posible.


4

Te he encontrado en una cafetería de la roma: ahora eres respetable y bebes café en vez de cerveza. Ahora eres todo era una mujer y fumas tabaco en vez de mota: aún me miras con lástima. Sabes que no he cambiado, que en el fondo sigo siendo aquel tonto que creía que la poesía era lo más sagrado de la vida y que las noches ahogadas en alcohol me darían el poder de atraer a las musas y sentarlas en mis piernas.
Aún me observas con lástima antes de pedirle una cerveza al mesero.
Sabes que en fondo sigo pensando que tú y yo éramos perfectos.
Dos lunas negras que iluminaban el cielo.

Polaroid 1

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Una vieja fotografía,
brumosa en su antigüedad.

Una mala fotografía en realidad,
de un hombre alto, de frente amplia,
que viste una playera Laccosste roja y azul
y que mira a la cámra de frente.

Un hombre que preferiría no estar ahí.

Piensa que su lugar en este mundo esta en otro lugar:
tal vez en una olla comprando un poco de droga,
tal vez en una azotea a punto de saltar.

Tal vez desnudo en alguna autopista.
Parado ante los autos. Solo. Con la mirada perdida.

Un hombre que piensa en el último cigarro que se fumó.
El último cigarro que le quemo los dedos.

Un hombre con una herida de arma blanca en el estomago,
y un hernia en el ombligo.

Un hombre que podía ser cualquiera.

Una figura que camina alejàndose del objetivo de la cámara.

Se pierde.

Un hombre que podría ser cualquiera.
Excepto por su sonrisa atravesada,
su miedo incesante.

Un hombre que se sabe muerto.
Que ya no esta ahí.

Una fotografía perdida,
de un hombre que no sonríe.

Todo hombre tiene una historia.
Un vacío que ocultar.

Una mirada negra.

Una figura borrosa.
Que ya nada dice.